El martes,
30 de enero en el Hotel Sinagoga, Hervás, tuvo lugar el acto en el
que se procedió a la entrega de diplomas a los alumnos que han participado
en las diferentes acciones formativas organizadas por DIVA durante el
último semestre de 2006.
Todas estas
acciones han estado englobadas dentro del Convenio Práctico para la
Formación (COPRAFOR) cofinanciado por el Organismo Autónomo para el
Desarrollo Local de la Diputación de Cáceres y DIVA a través de fondos
PRODER.
Se entregaron
aproximadamente 150 diplomas correspondientes a 9 acciones formativas
de muy diversa temática: Atención Especializada en Enfermos de Alzheimer
(dos ediciones), Diseño de Muebles, Responsable de Mantenimiento de
Piscinas de Uso Colectivo, Conocimientos Básicos de Estética, Prevención
de Riesgos Laborales para Agricultores y Ganaderos, Gestión de PYMES,
Técnicas de Riego y Aprovechamiento de Agua y Conocimiento y Cultivo
de Setas.
Con estas actuaciones,
distribuidas por todos los municipios de la comarca del Ambroz, se ha
clausurado el programa formativo 2005/06 gestionado por DIVA, consiguiendo
el objetivo propuesto en su inicio: contribuir al desarrollo mediante
la formación. El destacado impacto sobre el desarrollo (cerca de 1000
participantes) se ha conseguido gracias a aproximadamente 50 actividades
(1.667 horas lectivas) diseñadas “a la carta”, es decir, atendiendo
a las necesidades formativas reales de todos los sectores, sin ninguna
limitación tal como número de alumnos, duración,... Así mismo se
ha contribuido a la creación de empleo a través de la contratación
de monitores de la comarca, expertos en varias materias.
Presidieron
el acto: Dña. Ana María Guerra Pedrazo, Vicepresidenta 1ª de la Diputación
Provincial de Cáceres, D. Carlos Carlos Diputado del Area de Desarrollo
Local de la Diputación Provincial de Cáceres, que realizó la entrega
de diplomas junto a D. Enrique Ribes Pellicer, Presidente de DIVA, alcaldes
y representantes de los diferentes municipios del Valle del Ambroz,
así como miembros de la Junta Directiva de DIVA.
En primer lugar se dirigió
a los asistentes D. Enrique Ribes Pellicer, Presidente de DIVA. Valoró
de forma muy positiva el desarrollo del programa formativo, el gran
número de alumnos al que se ha podido llegar gracias a este convenio
y la importancia que este tipo de formación tiene tanto para el reciclaje
de personas ya en activo como para la búsqueda de nuevos yacimientos
de empleo. Esperando que en el futuro este tipo de programas continúe,
concluyó agradeciendo a los diferentes colectivos del Ambroz
, monitores, alumnos, ayuntamientos y a la junta directiva de DIVA,
el gran esfuerzo que entre todos se ha realizado para conseguir superar
ampliamente los objetivos inicialmente previstos y, por supuesto, al
Organismo para el Desarrollo Local de la Diputación Provincial de Cáceres,
por confiar a DIVA esta tarea y apostar por el método formativo aplicado,
basado en el hecho de que sean los propios ciudadanos y sectores de
población de cada comarca los que diseñen la formación que creen
más apropiada para su desarrollo en el futuro.
A continuación tuvo
lugar la intervención de Dña. Ana María Guerra Pedrazo, Vicepresidenta
1ª de la Diputación Provincial de Cáceres. Manifestó su deseo de
que la entidad que representa amplíe su llegada a los ciudadanos con
la apuesta en el campo de la formación. Destacó la excelente labor
que se ha llevado a cabo en el Ambroz, especialmente en lo que se refiere
al elevado número, variedad y calidad de las acciones formativas que
se han desarrollado gracias a este convenio de colaboración. Subrayó
la implicación que deben tener los ayuntamientos en esta tarea y a
su vez la del ciudadano en utilizar a éstos como interlocutores válidos
para hacer escuchar sus necesidades. Concluyó haciendo hincapié en
la importancia de que la mujer se integre plenamente tanto en
estas acciones como en los foros de decisión de las mismas y agradeciendo
la participación de todos tanto en la ejecución del plan formativo
como por su asistencia al acto.
Se procedió a la entrega de
diplomas entre el aplauso generalizado de los asistentes,
se realizó
una “foto de familia” y el tradicional, en estos casos, vino de
honor