Ruta Pista Heidi de Hervás

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Ruta Heidi (El Castañar de Hervás)

Ficha Técnica

Distancia: 33 Km.
Desnivel: 550 m.
Duracion: 7h (a pie) - 3h (bicicleta)
Dificultad técnica: Baja.
Dificultad física: Media-alta.
Fuentes de agua potable en: Hervás (Km 0), Fuente de San Gregorio (Km.3,44) Fuente Oriente (Km 6), Fuente de Piedra (Km 7), Pilón (Km 11), Fuente Félix G. (Km 13), Fuente Mimbrales (Km 14), Fuente Chorrera (Km 21) .
Época recomendada: Cualquier fecha.
Descripción: Hermoso itinerario perfectamente señalizado, lo que facilita su seguimiento, que rodea la cabecera del valle del río Ambroz, siguiendo una pista que pasa del bosque de melojos y castaños al matorral de altura, por pastizales y pedregales de alta montaña, y baja hasta Hervás.



Itinerario 

Desde Hervás cogemos la carretera en dirección al puerto de Honduras. A unos 2km, justo antes de la fuente de san Gregorio, sale una pista a la izquierda, señalizada como ?pista Heidi?. Nos encontramos en seguida caminando por un denso bosque de castaños que, junto a los melojos van ser los elementos arbóreos más significativos de la ruta. Ricas forestas en productos de campo, castañas, setas y hongos? habitadas por multitud de especies animales y vegetales que hacen nuestras delicias durante el paseo.


Tenemos que subir un buen trecho hasta alcanzar la fuente de la Víbora o de Oriente, si bien el camino se hace relajado, gracias a la suavidad con la que sube la pista. En los clareos del bosque, a nuestra derecha, vislumbramos las cumbres que circundan la cabecera del valle: el Pico Valdeamor, el portillo Jitruero, erc. Un par de kilómetros Masaya alcanzamos la Fuente de Piedra. Todos estos caños y pilones, regatos y regueras, rezuman agua por doquier. En ellos podemos encontrar, mirando detenidamente, diversos anfibios, como salamandras o tritones.


Tras alcanzar una determinada altura, alrededor de 1.250m., la pista comienza a llanear, siguiendo una misma curva de nivel, o asciende ligeramente. En el tramo comprendido entre los vados del río Gallegos y del arroyo Marinejo, disfrutamos de magníficas vistas del valle. La imagen de la foresta de castaños y melojos varía mucho con cada estación del año; pero cada momento nos muestra su esplendor y sus peculiaridades paisajísticas. No así las manchas de pinar que se extienden por determinadas zonas del valle, que mantienen siempre su coloración de verde lustrosa, de gran contraste con el resto.


Durante los siguientes kilómetros, la pista se hace muy relajada. Alternan los rodales arbóreos con el matorral de altura, escobas y brezos principalmente, y son muy frecuentes los regatos, fuentes y pilones que otorgan una gran humedad, y favorecen el asentamiento de la fauna y flora peculiares. En este sentido, la visita a finales de la primavera será la más provechosa, cuando se produce la floración de buena parte de estas plantas. Vadeamos un par de regatos de cierta entidad, hasta que alcanzamos el río Hervás, justo donde la pista hace un gran giro a la izquierda, para sobrepasar el conocido como Lomo del Zapatero.
Al girar el recodo del gran hombro nos adentramos en otra estrecha vaguada, la del Arroyo de las Costeras, de aguas cristalinas y vertiginosas, como las del resto de cursos de agua de la zona, en las que viven el mirlo acuático, las truchas, los cachuelos,? a un kilómetro de allí descubrimos un precioso ejemplo de arquitectura popular, un chozo de piedra y brezo, cobijo tradicional de pastores y queseros serranos. Más allá vadeamos el incipiente río Ambroz, cuyas aguas bajan saltando entre grandes bloques graníticos.
 

Las orillas comienzan a poblarse de sauces arbustivos y alisos, que acompañarán al río en la mayor parte de su discurrir. Aguas abajo existe un salto conocido como La Chorrera, al que se puede acceder por una senda, remontando el Valle. También contemplamos abajo la presa de Marinejo.

jueves, 30 de noviembre de 2006
Desde aquí tenemos que subir nuevamente. Caminamos por las laderas del pico Pinajarro hasta alcanzar una gran pradera desde la que se aprecian formidables vistas de todo el valle, Hervás y los llanos adehesados, donde el río se ensancha. Hacia arriba, frente a nosotros, toda la gran cuerda que circunda al recoleto valle de la cabecera del Ambroz. Seguro que en esos momentos descubrimos el vuelo de algún cuervo, el ratonero común o el buitre leonado.


Desde el mirador del Pinajarro la pista desciende sin parar, a menudo de forma brusca, por lo que tendremos cuidado de no caer por culpa de la arena y la piedra suelta. Es en este tramo durante el que se aprecian un cierto número de cruces y bifurcaciones de la pista, si bien ésta es siempre la de apariencia principal, y se encuentra apoyada por muchas marcas que impiden que nos perdamos. Finalmente, la cuesta abajo nos lleva hasta el puente de hierro del ferrocarril, desde donde disfrutamos de una vista general de nuestra ruta y de toda la cabecera, así como de una magnífica puesta de sol sobre la bella población de Hervás.

Las mejores excursiones por Las Sierras y Dehesas de Cáceres, Carlos Fernández Calvo. Editorial. El Senderista, 2000 ISBN: 8495368048

Colabora: Mountain Bike, Esciclismo.com